I. La inseguridad como tema actual.
Actualmente la inseguridad está al orden del día: asesinatos, robos, femicidios, enfrentamientos entre barras bravas, violencia en aumento. No para, todos los días un caso de inseguridad y no es simplemente un relato reflejado por los noticieros. Hay víctimas y victimarios reales. Pero la inseguridad es un termómetro de situaciones no resueltas, que llevan a la violencia por falta de resolución de sus conflictos:
a) Falta de trabajo.
b) Falta de educación.
c) Violencia familiar.
d) Corrupción de las buenas costumbres.
e) Indigencia y pobreza.
f) Alcoholismo y drogadicción.
g) Mafias y asociaciones ilícitas.
h) Tráfico de armas y facilidad para acceder a ellas.
i) Justicia inoperante.
j) Corrupción en los distintos niveles del Estado, que afecta la financiación de los bienes comunes.
II. Soluciones a la inseguridad.
No es suficientemente poner más policías, ni mejorar solamente la justicia.
Es necesario que todos los ministerios colaboren desde su lugar para que se combata la inseguridad. Porque ella es un fenómeno multicausal, y necesita la colaboración de la población, desde la misma educación de los hijos.
No es posible que los policias terminen con la inseguridad, porque se multiplican los casos y las causas de la inseguridad son variadas.
Por ello, es necesario, en varios niveles sociales, hacer una reforma que sea consistente con las causas de inseguridad. Hasta que ello no suceda, la sociedad seguirá padeciéndola en niveles cada vez mayores.
III. Consecuencias de su desatención.
¿Qué puede pasar si esto sigue aumentando? Estas serían las consecuencias:
a) Asesinatos en aumento.
b) Robos en todos los lugares, a toda hora.
c) Aumento de la insatisfacción social.
d) Quiebre de empresas.
e) Enfrentamiento entre ciudadanos.
f) Caída de inocentes: niños, mujeres, varones, que no tienen nada que ver con el hecho.
g) Guerra civil y enfrentamiento armado.
La sociedad, ante la inacción del Estado, toma la seguridad en sus manos. Este enfrentamiento sólo puede terminar en un aumento de la violencia. Porque los ciudadanos tienen hartazgo de la sensación de vulnerabilidad y deciden defender sus derechos a su manera, independientemente de la Constitución.
IV. La seguridad como bien común.
La inseguridad es un termómetro social porque marca el estado en que se encuentra la sociedad respecto a la satisfacción de sus necesidades, a la formación de hábitos sociales justos y al progreso en sus objetivos, con repercusión en el avance de la sociedad. Por eso, la seguridad es un bien común que se logra con la colaboración de todos en los distintos temas que hacen al progreso de la sociedad y al cuidado de la vida humana. Sin ello, la sociedad no avanzará.